El fondo fiduciario del actor Charles Bronson, quien falleció en 2003, presentó hoy una denuncia contra los estudios Warner Brothers y Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) por el impago de parte de los beneficios generados por dos películas, informó hoy The Hollywood Reporter.

Los administradores de la herencia del intérprete acusaron a esas compañías de Hollywood de incumplimiento de contrato, enriquecimiento injusto y mala praxis y confiaron en la Corte Superior del condado de Los Ángeles para recuperar las cantidades que consideran adeudadas.

La documentación entregada en los tribunales se centra en dos contratos firmados por Bronson en 1975 y 1976 para la realización de los filmes "St. Ives" (Warner) y "Telefon" (MGM), por los que el actor debía recibir entre un 10 y un 15 por ciento de los ingresos de distribución y por el posterior alquiler de las cintas.

En su reclamación, los representantes del fondo fiduciario aseguraron que los estudios no abonaron a Bronson todo lo que le tocaba por los beneficios obtenidos por los derechos de emisión en televisión.

Además, afirmaron que los cálculos de sus ganancias por vídeo doméstico se hicieron sobre la base de un 20 % de los ingresos totales.

Ese porcentaje era el estándar que se pactaba en Hollywood entre estudios y artistas a finales de los setenta, cuando empezaba a emerger el negocio del VHS y el Betamax.

Pero, según el fondo fiduciario de Bronson, los contratos del actor no especificaban ese dato, por lo que su parte del beneficio debía tasarse sobre el 100 % de los ingresos.

Bronson rodó una impresionante lista de películas en los años setenta y ochenta y en muchas de ellas actuaba como gángster, asesino a sueldo o vengador justiciero.

Los filmes no tenían un presupuesto importante, pero había mucha acción y él era uno de los actores mejor pagados y populares de Hollywood.