El torpe y bonachón oso convertido en maestro de artes marciales en "Kung Fu Panda" regresa este viernes a los cines de EEUU con una secuela que servirá de reválida para una saga de DreamWorks llamada a heredar el vacío dejado por "Shrek".

"Kung Fu Panda 2" vuelve a viajar a una China de cuento donde el oso panda Po (Jack Black), elevado a la categoría de guerrero dragón en la primera película, emprenderá una misión para salvar a su país de las perversas intenciones de un pavo real resentido (Gary Oldman) que amenaza con destruir todo lo que el plantígrado ama.

Una cinta que según dijo a Efe el español Alberto Corral, animador que ha trabajado en el filme, "tiene más acción, más comedia y más corazón" que la exitosa anterior entrega.

La historia confronta al héroe Po con su pasado y le hace cuestionarse su verdadera identidad, lo que añade un mayor componente emocional a la producción.

Junto al oso vuelven sus amigos, conocidos como los cinco furiosos, Tigress (Angelina Jolie), Monkey (Jackie Chan), Mantis (Seth Rogen), Viper (Lucy Liu) y Crane (David Cross), así como el mentor de Po, un oso panda rojo llamado Shifu (Dustin Hoffman), y aparecen personajes como el maestro Croc (Jean-Claude Van Damme).

En esta ocasión, los responsables del proyecto se desplazaron a China para inspirarse sobre el terreno para crear los nuevos diseños, algo que no ocurrió en la película original, y recibieron clases de introducción al kung fu para aportar mayor realismo a las secuencias de lucha.

"Empezamos todas las animaciones desde cero, aunque se reutilizó el modelado de los personajes de la primera parte", explicó Corral, quien ya trabajó en "Shrek Forever After" (2010), la última película de la saga del famoso ogro que ha sido hasta ahora la gran estrella de DreamWorks.

"Yo diría que 'Kung Fu Panda' es la franquicia más importante para nosotros ahora porque Shrek se acabó", comentó Corral, que confirma que el estudio no tenía en marcha aún un siguiente capítulo de las aventuras del oso panda, aunque el final de "Kung Fu Panda 2" deja las puertas abiertas para una trilogía.

La nueva "Kung Fu Panda" compagina el característico humor de DreamWorks con un mayor dramatismo que está acentuado por la paleta de color que se empleó en la cinta y tomó como punto de partida el concepto oriental del yin y el yang.

"Esta película es más oscura que 'Shrek'", dijo Corral, quien empezó su carrera de forma autodidacta en España y se incorporó a DreamWorks en 2009 tras participar en proyectos como "Planet 51" o "El lince perdido".

"Los colores están asociados al estado de ánimo que se quiere transmitir en las secuencias. La mayor oscuridad en el filme se debe al pavo real. Cuando está en pantalla los tonos son rojos e intensos mientras que los de Po son azulados que dan tranquilidad, paz interior", apuntó Corral.

A partir del viernes, el destino de la saga estará en manos de la taquilla, donde "Kung Fu Panda" puso el listón muy alto en 2008 tras recaudar más de 630 millones de dólares en todo el mundo, 200 millones de dólares más que "Shrek" en 2001.

Si el panda mantiene la misma trayectoria ascendente que el ogro, las cifras de la secuela podrían escalar hasta los 1.000 millones de dólares y superar en su primer fin de semana los 100 millones en venta de entradas en EEUU, si bien lo tendrá difícil en una cartelera donde competirá con lo último de "Pirates of the Caribbean".

Además de "Kung Fu Panda 2", DreamWorks presentará este año "Puss in Boots", que tiene como protagonista al minino al que pone voz Antonio Banderas en "Shrek" y con el que el estudio tratará de mantener vivo el legado del ogro.

Por Fernando Mexía.