The Hangover", la comedia revelación de 2009, ganadora del Globo de Oro y capaz de ingresar casi 500 millones de dólares en todo el mundo, regresa mañana a EEUU con una secuela más oscura y arriesgada con las calles de Bangkok como escenario principal.

Si Las Vegas fue testigo de aquella enorme resaca, ahora son los idílicos paisajes de Tailandia los que sufrirán las consecuencias de otra noche de locura por parte de los personajes encarnados por Bradley Cooper, Ed Helms y Zach Galifianakis.

Estos estarán acompañados de nuevo por el mafioso al que da vida Ken Jeong, y por Mike Tyson, que hará de sí mismo.

En el filme, Phil (Cooper), Stu (Helms), Alan (Galifianakis) y Doug (Justin Bartha) viajan a Tailandia para la boda de Stu, quien, aprendida la lección tras la accidentada despedida de soltero de Doug en Las Vegas, pretende que esta vez todo salga según lo establecido.

Sin embargo, como sostiene el eslogan de la cinta, "lo que sucede en Las Vegas se queda en Las Vegas, pero lo que sucede en Bangkok ni siquiera puede imaginarse".

"En ocasiones para hacer una película sobre el caos, tienes que ir al caos", dijo sobre el rodaje en Tailandia el director de la cinta, Todd Philipps, durante una reciente rueda de prensa en un hotel de Beverly Hills.

La película incluye desnudos frontales (tanto masculinos como femeninos), persecuciones frenéticas, un mono capuchino adicto al tabaco y un humor que, en ocasiones, atraviesa cualquier barrera. "Y no vamos a pedir perdón por ello", matizó Phillips.

Y en medio de todo esto, Bradley Cooper, convertido en una gran estrella de Hollywood tras demostrar con "Limitless" que puede llevar en sus hombros todo el peso de una película.

"Había muchas cosas sobre estos personajes que quedaban por saber; realmente no los conocías", comentó el actor.

"En la primera parte sentamos las bases de esa amistad y aquí la exploramos a fondo. Las risas de los créditos finales fueron una explosión en aquella película", explicó, para añadir que en la nueva película "también están, pero interesa más lo que ocurre durante la historia. Hay más vida".

Crítica y público coincidió en señalar a Galifianakis como el factor sorpresa del filme original, y en la segunda parte su personaje de niño mimado mantiene esa personalidad tan peculiar y surrealista.

"Realmente está muy enfermo, sí", apuntó entre risas. "Mi personaje tiene problemas para el resto de sus días", agregó.

Otra de las bazas principales de la primera entrega fue el personaje de Mr. Chow, el mafioso al que da vida Ken Jeong, que aquí no tiene reparos en mostrarse al público tal y como vino al mundo.

"Sí, (lo que veis) es todo mío. Mis disculpas", declaró ante las risas de los periodistas. "Mi esposa me dio permiso para aparecer así. No tiene inconveniente en que yo me ponga en ridículo. Siempre me dice que estas películas son beneficiosas para los hombres porque, después de verme (desnudo), siempre se van a casa más seguros de sí mismos", indicó.

La película, en la que aparece también Mason Lee, hijo del cineasta Ang Lee, finalmente verá la luz mañana en las salas de EEUU a pesar de una demanda que estuvo a punto de frenar su estreno.

Victor Whitmill, la persona que realizó el tatuaje en la cara al exboxeador Mike Tyson, buscaba percibir una cantidad de 30 millones de dólares por daños y perjuicios, al considerar que el tatuaje que luce en su rostro el personaje de Helms vulnera el derecho de autor.

El estudio puede respirar por ahora porque la jueza de Misuri Catherine Perr ha denegado la petición del artista de detener el estreno del filme, aunque ha dado su visto bueno a que el proceso siga adelante para determinar si hay plagio.

Según la demanda, Tyson acordó con el tatuador a través de un contrato que Whitmill pasaría a ser el propietario de esa obra y, por tanto, poseedor de los derechos de autor sobre el tatuaje original.

Mientras, las estimaciones de los expertos apuntan a un estreno de unos 100 millones de dólares en territorio estadounidense, por lo que ya hay rumores acerca de una tercera entrega.

"La habrá si la gente apoya esta", afirmó Phillips. "Sería una especie de punto y final a la saga. Tengo algo que ya me ronda la cabeza", concluyó.

Por Antonio Martín Guirado.