Basado en el libro del escritor chileno Alejandro Zambra sobre una pareja bibliófila, "Bonsai" está en el cruce entre la literatura y el cine.

La película, en competición en el Festival de Cine de Cannes, trata sobre Julio, un dependiente de librería que libera a través de la literatura la nostalgia de una antigua historia de amor.

Escenas de la relación amorosa de dos estudiantes bibliófilos — amantes de los libros — que se pasan los días en la cama y leyéndose en voz alta se van intercalando con las del presente poco alentador de Julio.

La novela de Zambra es breve, y el director y también guionista Cristian Jiménez, chileno de 35 años, dijo que se inspiró en su propia historia para llenar los huecos.

Como Julio, "yo también a los 20 años tenía la ambición de escribir," dijo Jiménez en una entrevista con la AP. "La película se basa en cosas que viví, cosas que observé, libros que leí en esta época".

Sin embargo, aseguró que ya no sabe "cuáles elementos son biográficos y cuáles vienen del libro. Hay un punto en que uno empieza a narrar y las cosas se empiezan a construir y la ficción y la vida se cruzan", explicó. "Y de eso se trata la película precisamente."

Hay por lo menos un elemento que Jiménez sabe con certeza que fue sacado de la vida real: Su abuela, quien interpreta la abuela de Julio, una viejita cáustica y sarcástica.

"Creo que ella ni siquiera sospecha" la importancia de su papel, dijo Jimenez. "Un día le dijo a mi tío: 'ya me llegaron y me estaban haciendo una grabación o algo así para una película.'"

Como "Bonsai" fue terminada apenas una semana antes de su exhibición en Cannes, la abuela de Jiménez todavía no la ha visto. "Cuando volvamos a Chile y mostramos la película a mi familia, no lo van a poder creer," se rió.

Jiménez, un nativo de Valdivia, estudio sociología en la universidad antes de convertirse al cine. De niño, Jiménez no veía muchas películas, y no fue hasta que hizo un año de intercambio en Alemania, donde asistió a un festival de cine, que comenzó a interesarse.

"Hubo un momento que me dije, 'quizás podía hacer una película,' aun pensándolo como una cosa muy lejana y muy remota," expresó. "A partir de ese momento, comencé a hacer unos videos, cosas muy amateur con amigos que poco a poco se fueron convirtiendo en cosas más serias."

El considera que el hecho de nunca haber pasado por una escuela de cine sea un factor enriquecedor.

Esa frescura de perspectiva se refleja en "Bonsai," que logra un difícil equilibrio entre un tono a la vez melancólico y chistoso que la hace una de las películas mas simpáticas del festival de Cannes hasta ahora.

"Bonsai," el segundo filme de Jiménez, compite en la sección Una Cierta Mirada del festival, junto con dos otras ofertas latinas, una brasileña y otra mexicana.

El Festival de Cannes concluye el 22 de mayo.