Siria señaló hoy que los dos atentados ocurridos en Damasco llevan "las huellas de Al Qaeda" y "representan una escalada cualitativa en las operaciones terroristas de los grupos islamistas contra Siria".

Según un comunicado del Ministerio sirio del Interior, difundido por la televisión oficial, al menos 44 personas murieron y 166 resultaron heridas por las dos explosiones que se registraron hoy en las inmediaciones de dos edificios de la Seguridad en la capital siria.

El militar encargado de leer el comunicado detalló que, a las 10.18 hora local (08.18 GMT), un "terrorista suicida estalló su coche bomba en la entrada de un edificio de Seguridad en Damasco" y un minuto después otro hizo lo mismo con un vehículo todoterreno cerca del edificio de la Inteligencia General.

Como consecuencia de ambas explosiones, 44 personas -entre ellas agentes de seguridad y civiles- perdieron la vida y se registraron cuantiosos daños materiales, apuntó.

"El modo de ejecución de estos atentados y la elección de lugares concurridos de gente conlleva las huellas de (la organización terrorista) Al Qaeda y representa una escalada cualitativa en las operaciones terroristas de los grupos islamistas radicales contra Siria", agregó el comunicado.

Según las autoridades sirias, este doble atentado demuestra la "cara verdadera del plan que está enfrentando a Siria y que pretende perjudicar su seguridad y estabilidad".

Estos nuevos actos violentos se registran después de que en la víspera llegara a Siria un grupo de expertos de la Liga Árabe para comprobar en el terreno que el régimen cumple con la iniciativa árabe para solucionar la crisis en el país, que estipula, entre otros puntos, el fin de la violencia.

Desde que comenzaron las protestas en marzo pasado, más de 5.000 personas fallecieron por la represión gubernamental, según la ONU, si bien Damasco acusa de la violencia a grupos terroristas infiltrados.