El ministro de Minas y Energía de Brasil, Edison Lobao, afirmó hoy que si la compañía estadounidense Chevron, responsable por un vertido de petróleo ocurrido frente a las costas del estado de Río de Janeiro, puede ser "expulsada" del país si no cumple los acuerdos pactados para reparar los daños causados.

"La empresa ya recibió una sanción muy fuerte por lo que hizo y está suspendida para hacer nuevas perforaciones en Brasil, aunque sea la segunda mayor petrolera del mundo", dijo Lobao a periodistas en la ciudad de Teresina, capital del nororiental estado de Piauí.

El ministro recordó que Chevron ahora debe pagar la multa de 50 millones de reales (unos 28 millones de dólares) que le fue impuesta por las autoridades y responsabilizarse por los daños causados al medio ambiente, que aún no han sido cuantificados.

"Estamos atentísimos en el sentido de que (Chevron) cumpla con su papel y responsabilidad, pues si no será expulsada de Brasil", dijo Lobao.

El vertido comenzó el pasado 8 de noviembre en un pozo del Campo de Frade, situado en aguas profundas del océano Atlántico frente a las costas de Río de Janeiro, y al parecer se debió a un error de cálculo de la compañía en la presión ejercida en la perforación de la roca.

Chevron calcula que se vertieron al mar 2.400 barriles de crudo, aunque las autoridades de Río de Janeiro creen que pudieron ser cerca de 15.000 barriles.

La propia compañía dispersó o recogió la mayoría del crudo que subió hasta la superficie y la mancha de crudo, localizada a unos 120 kilómetros del litoral de Río de Janeiro, ya prácticamente ha desaparecido.