Una de las subsidiarias de la empresa energética estadounidense Dynegy, de la que es accionista el multimillonario inversor Carl Icahn, se ha declarado en quiebra como parte de un proceso por el que busca reestructurar unos 4.000 millones de dólares de su deuda.

"Este es un importante paso en el actual esfuerzo de la compañía por reestructurar su balance de pagos y posicionar sus activos de tal forma que optimice su flexibilidad operativa", dijo el presidente y consejero delegado de Dinegy, Robert Flexon, en un comunicado que se puede ver hoy en la página web de la compañía.

La firma, con sede en Houston (Texas), continuará operando con normalidad a pesar de que Dynegy Holdings decidió acogerse el pasado lunes al Capítulo 11 de la Ley de Bancarrotas de Estados Unidos en el tribunal que regula esos procesos en Poughkeepsie (Nueva York).

Según el citado comunicado, Dynegy ha llegado a un acuerdo con los titulares de bonos de la compañía que poseen 1.400 millones de dólares de su deuda, un pacto que la firma quiere ampliar hasta llegar a reestructurar un total de 4.000 millones de dólares de deuda.

La declaración de quiebra, que no incluye a la compañía matriz, Dynegy Inc., abarca también a otras cuatro subsidiarias de Dinegy Holdings: Dynegy Northeast Generation Inc., Hudson Power LLC, Dynegy Danskammer LLC y Dynegy Roseton LLC.

La firma se ha enfrentado a problemas financieros este año, cuando su deuda se elevó por encima de los 6.000 millones de dólares y, según publica hoy el diario The Wall Street Journal, se ha reorganizado de tal manera que esta quiebra afectará principalmente a sus titulares de bonos y no a sus accionistas.

El rotativo, que detalla que la firma transfirió en septiembre pasado activos de sus plantas de carbón desde Dynegy Holdings hasta la matriz, recuerda que los titulares de bonos de la compañía respondieron a ese movimiento presentando una demanda en la que alegaron que la firma trataba de proteger a sus accionistas en su detrimento.

En agosto de 2010 los accionistas de Dynegy rechazaron que la firma fuese adquirida por el grupo privado de inversión Blackstone, que estaba dispuesto a pagar por ella cinco dólares por acción y asumir su deuda.

Dynegy, que produce y vende energía eléctrica en el mercado estadounidense, subía un contundente 26,1 % antes de la media sesión en la Bolsa de Nueva York, donde, sin embargo, ha perdido un 33,99 % de su valor desde que comenzó el año.