Rusia recuerda hoy a las víctimas del terrorismo, en una jornada que fue instituida tras la masacre en la escuela Nº 1 de la ciudad de Beslán (Osetia del Norte), perpetrada el 3 de septiembre de 2004 y en la que murieron 334 personas, de ellas 186 niños.

El patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, Kiril, ofició esta mañana un servicio religioso en la ciudad de Irkutsk (Siberia Oriental) en memoria de las víctimas del terrorismo.

Actos similares tienen lugar en todos los templos ortodoxos del país con motivo de la jornada, que se denomina oficialmente "Día de solidaridad en la lucha contra el terrorismo".

Este año, el aniversario de la tragedia de Beslán coincidió con el Día de la Ciudad de Moscú, que tradicionalmente se celebra el primer fin de semana de septiembre, por lo que las autoridades de la capital rusa decidieron aplazar todas las actividades festivas hasta mañana, domingo.

El 1 de septiembre de 2004 un comando terrorista chechén irrumpió en la escuela Nº 1 de Beslán cuando se celebraba la ceremonia de inicio del año escolar y secuestró a más de 1.200 personas, entre niños y adultos.

Los terroristas exigían la retirada de las tropas rusas de Chechenia como condición para liberar a sus rehenes.

Dos días después, el 3 de septiembre, una explosión en el gimnasio escolar donde los secuestradores mantenían a la mayoría de sus cautivos desencadenó una cruenta operación de rescate.

En diciembre de 2006, una comisión del Parlamento ruso exculpó de toda responsabilidad a las autoridades en la matanza, aduciendo que ni el Ejército, ni el Ministerio del Interior, ni los servicios de seguridad se excedieron en el uso de la fuerza.