El musical "El libro de los seres imaginarios", que acaba de estrenarse en Buenos Aires, acerca a los niños la compleja obra literaria de Jorge Luis Borges, cuando se cumplen 25 años de la muerte del escritor argentino.

El proyecto, que ha tardado cinco años en cocinarse, ha sido "uno de los trabajos más difíciles" para Marisé Monteiro, pero el esfuerzo ha merecido la pena, aseguró a Efe la autora de la obra.

La historia presenta a Iris, una bibliotecaria que por error retira de una estantería un libro diabólico: "El libro de arena".

La joven se verá inmersa en una gran aventura para deshacerse del objeto, que representa un gran peligro para la humanidad.

El cuento cobra vida a través de la música, los títeres, la magia clásica del teatro negro y la seducción de la proyección multimedia; un montaje espectacular con mucha preparación a sus espaldas.

Un año entero llevó a la autora "leer y releer todo Borges" para empaparse de su estilo y su vocabulario, y así poder recrear un mundo fantástico que encandilara a chicos y grandes.

Durante el trayecto contó con "la anuencia, la supervisión y la bendición" de María Kodama, viuda del autor y presidenta de la fundación internacional que sigue impulsando la obra de Borges.

Esta mujer "magnífica y muy divertida, como son las personas inteligentes", según Monteiro, dio luz verde al musical, y gracias a ello se puede disfrutar en Buenos Aires de "El libro de los seres imaginarios", un espectáculo de música, color y ritmo con una clave principal: "es para todos", asegura su autora.

Frente a aquellos que dudaron de poder presentar a Borges a un público infantil, Monteiro lo tuvo claro. "La clave de su literatura es el asombro, y ¿quién más que un chico tiene intacta la capacidad de asombro?", afirmó.

A juzgar por los resultados conseguidos, parece que ha acertado con su visión del tema.

"El día del estreno veía en las butacas a nenes con chupetes que no se movían, nadie se levantó", señaló la autora.

Y más allá de los niños, Monteiro asegura que los adultos también disfrutarán con la representación pues, si son expertos, sabrán descubrir "los guiños" a Borges en cada escena; y, si no, espera animarles a "introducirse en el mundo fantástico de este escritor maravilloso".

La apuesta, que desde el Teatro Presidente Alvear de Buenos Aires se suma a la profusa cartelera de espectáculos para niños en temporada de receso, cuenta en los roles principales con las actuaciones de Marisol Otero, Nahuel Crapanzano y Gabriel Kipen, entre otros.

Con "El libro de los seres imaginarios", Monteiro firma su obra número 100, "un número muy especial" y todo un hito en su carrera marcado con el broche dorado de Borges.

Ahora la autora sigue adelante con otros proyectos paralelos y reconoce que por este año ya ha cumplido sus metas, aunque afirma que es "una máquina de generar proyectos" y no puede parar a su cabeza, que "camina, camina, camina".

También se plantea lanzar internacionalmente este musical, que con el sello del escritor argentino se convierte en "una marca bien nacional y propia" por la que ya se han interesado productores de otros países.

Monteiro tiene claro que el teatro es "lo más vital, donde existe más movimiento" y "nunca se sabe" dónde puede llegar una obra, qué expectativas se cumplirán.

Ante tanta actividad, esta veterana de la dramaturgia se tomará próximamente un tiempo para descansar, tomar impulso y, sobre todo, visitar librerías.

"Es lo que más me inspira", sentencia.