El presidente francés, François Hollande, dijo hoy que el programa nuclear de Irán, "sin una finalidad civil creíble", es inaceptable y constituye una amenaza para todos los Estados de la región, por lo que abogó por incrementar las sanciones si ese país no acata la legalidad internacional.

En su discurso de apertura de la XX conferencia anual de embajadores, el jefe del Estado francés sostuvo que la mayor incertidumbre de la época actual es "el riesgo de proliferación nuclear y sus consecuencias, pero también el miedo legítimo que inspira y las reacciones preventivas que puede provocar".

"La postura de Francia es clara, será inaceptable que Irán se dote de armamento nuclear. Ese país debe cumplir sus obligaciones internacionales", indicó durante su intervención, en la que señaló que "la vía del diálogo sigue abierta".

Hollande, en presencia de parte del Ejecutivo galo y del cuerpo diplomático acreditado en París, añadió que Francia aboga por una solución diplomática de la crisis.

"Pero mientras Irán no responda a todas las cuestiones en suspenso y no acate la legalidad internacional, es nuestra responsabilidad acentuar las sanciones contra el régimen de Teherán", subrayó.