Las autoridades meteorológicas de EE.UU. lanzaron hoy una advertencia sobre una ola de calor en 14 estados de la zona central y el sudeste del país, mientras millones de personas continúan sin flujo eléctrico en nueve estados debido a las tormentas de este viernes.

El Servicio Nacional de Meteorología emitió una advertencia sobre altas temperaturas en 14 estados, particularmente para grupos vulnerables como enfermos y ancianos, mientras millones de personas siguen afectadas por apagones y muchos recurren a albergues con aire acondicionado para protegerse del calor.

En su página web, el Servicio Nacional de Meteorología (NWS, en inglés) señaló que algunos de los estados afectados por el calor registrarán a lo largo del día temperaturas de al menos 37 grados centígrados y advirtió de síntomas de insolación como calambres o fatiga.

La combinación de altas temperaturas y un aumento en el índice de humedad "crea una situación en la que es posible desarrollar enfermedades relacionadas con el calor", dijo NWS, que recomendó el consumo de líquidos, buscar refugio en edificios con aire acondicionado, y cuidar de personas y mascotas vulnerables.

"Hemos tenido el mayor apagón en la historia (...) y le estamos pidiendo a la gente que tenga paciencia porque esto tomará varios días", dijo hoy en declaraciones a la cadena televisiva CNN el gobernador de Virginia Occidental, Earl Ray Tomblin.

"Les estamos pidiendo que se queden en casa, para que nuestros equipos puedan limpiar las carreteras", agregó Tomblin, al señalar que medio millón de residentes en su estado siguen sin luz eléctrica.

Tanto las tormentas como las altas temperaturas entre la noche del viernes y el sábado ocasionaron la muerte de al menos 12 personas, seis de ellas en el estado de Virginia, indicaron las autoridades estatales.

El mayor peligro de las tormentas está relacionado con la caída de árboles y del tendido eléctrico.

En la capital estadounidense, la policía informó de una pareja que se electrocutó cuando tocó un cable eléctrico. El hombre falleció y su esposa se encuentra en estado crítico en un hospital local.

Los apagones también han causado estragos en los servicios de transporte público, demoras en los aeropuertos y daños económicos para negocios sin generadores. Algunas iglesias han cancelado sus servicios religiosos del domingo, o los han trasladado a sitios alternativos.

Tan solo en el estado de Ohio, se calcula que alrededor de 900.000 personas siguen sin luz eléctrica, y el gobernador John Kasich señaló que el restablecimiento del servicio puede tomar hasta una semana.

Los Gobiernos de Ohio, Maryland, Virginia y Virginia Occidental declararon ayer estado de emergencia debido a las tormentas de lluvia que azotaron al menos nueve estados entre la noche del viernes y la madrugada del sábado.

Eso les permite recibir ayuda de la Administración Federal para la Gestión de Emergencia (FEMA, en inglés) para las operaciones de limpieza y restablecimiento del tendido eléctrico, entre otras tareas.

En ese sentido, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, señaló el sábado que a raíz de las tormentas el estado necesita, en particular, combustible, generadores y equipos de comunicación.