Las fuerzas sirias abrieron fuego el viernes contra miles de manifestantes en Alepo, matando a un adolescente, después que un ataque en los dormitorios de la principal universidad de la ciudad ocasionó que perecieran otros cuatro jóvenes y obligó a cerrar la institución.

Un activista residente en Alepo dijo que las protestas fueron las más numerosas en la ciudad desde el comienzo del levantamiento contra el presidente Bashar Assad en marzo del 2011.

"La gente está indignada por lo que ocurrió en la universidad", dijo el activista, Mohamed Saeed. "Todos quieren manifestar solidaridad con estos estudiantes".

Saeed agregó que las fuerzas de seguridad dispararon para dispersar a los manifestantes y practicaron arrestos al azar.

"¡Con nuestra sangre nos sacrificamos por ustedes, estudiantes!", gritaba la multitud.

El ataque a la Universidad de Alepo fue un hecho inusualmente violento en la ciudad, un centro económico que había permanecido en gran medida leal a Assad durante los 14 meses del levantamiento.

Las protestas antigubernamentales allí se han intensificado, y estudiantes universitarios — muchos de zonas rebeldes como la provincia norteña de Idlib — han estado protagonizando manifestaciones casi diarias.

"Esto es lo que provocó este ataque extremadamente brutal del gobierno. Es prueba de que el régimen ha empezado a preocuparse de que Alepo se levante", afirmó Omar Idilbi, miembro del grupo opositor Consejo Nacional Sirio.

Durante las protestas del viernes, las fuerzas de seguridad mataron a un muchacho de 16 años en el distrito Salaheddine de Alepo e hirieron a unas 30 personas, dijo Saeed. Asimismo arrestaron a veintenas de personas. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, que depende de una red de activistas dentro de Siria, confirmó que un adolescente fue muerto.

Videos tomados por aficionados mostraron a numerosas personas que gritaban "¡Dios es grande!", mientras un manifestante se trepaba a un poste de electricidad en Salaheddine para colgar una bandera adoptada por la oposición: la bandera nacional que data de antes de que el partido Baath tomara el control.

Otros videos mostraban a manifestantes que exclamaban "¡Muerte antes que humillación!"

El ataque en un campus universitario, considerado un sitio algo seguro incluso dentro de los disturbios en Siria, desató la ira entre los muchos residentes ahí.

El viernes es el día habitual de la semana para las protestas en contra del gobierno en Siria, cuando miles de manifestantes toman las calles pidiendo la deposición de Assad.

La universidad anunció que cerraría hasta exámenes finales el 13 de mayo después del asedio que ocurrió el miércoles por la noche cuando unos 1.500 estudiantes realizaron una protesta en contra del régimen de Assad. Estudiantes a favor del régimen atacaron a la multitud con cuchillos antes de que las fuerzas de seguridad entraran disparando gas lacrimógeno y municiones, en choques que duraron varias horas, según activistas.

Lo ocurrido en la universidad subrayó aún más las preocupaciones de que el plan de paz negociado por el enviado internacional Kofi Annan hace casi un mes ha hecho poco para detener el derramamiento de sangre.

El portavoz de la Casa Blanca Jay Carney admitió el miércoles que el plan podría fracasar.

"Si continúa la intransigencia del régimen, la comunidad internacional tendrá que admitir el fracaso", dijo y agregó que deben tomarse nuevas medidas, incluyendo un retorno al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, aunque no dio mayores detalles.