Rodrigo y Gabriela están celebrando el éxito de su nuevo disco con ritmos y músicos cubanos, pero no esperen que su siguiente producción sea de música de su natal México.

"Por ahora no", dijo Gabriela Quintero, del dúo de guitarristas de rock instrumental.

"La música mexicana es un universo, tendría que haber un llamado, sería cuando se alineen los planetas porque es una cosa muy grande y se tiene que dar solita", añadió en una entrevista reciente con la AP en Los Angeles, donde el sábado tocaron a casa llena en el Hollywood Palladium.

Su próxima grabación probablemente sea un retorno a sus raíces en la que sólo tocaran guitarras acústicas, indicó.

Rod y Gab, como se les conoce entre el público angloparlante, se encuentran de gira por Estados Unidos promocionando "Area 52", una mezcla de ritmos cubanos, latin jazz y rock que incluye versiones de nueve cortes previamente grabados.

La grabación en los Estudios Abdalá de La Habana, iniciativa del cantautor cubano Silvio Rodríguez, duró 20 días y contó con una orquesta de 13 músicos, la mitad de ellos de la legendaria banda cubana Los Van Van.

El álbum salió en enero y también incluye colaboraciones con el bajista de flamenco y jazz Carles Benavent, reconocido por su trabajo con Paco de Lucía; la hija de Ravi Shankar, Anoushka Shankar, en el sitar; el baterista John Tempesta, conocido por su trabajo con las bandas de metal pesado Exodus, Testament y White Zombie; y Le Trio Joubran, trío palestino que toca el instrumento de cuerdas oud.

Rodrigo y Gabriela se abocan a sus proyectos con la filosofía de que deben dejarse llevar por la inspiración.

"La música es algo que no puedes atrapar y eso es lo hermoso del arte, que nunca es concreto, tiene ese misterio", expresó Gabriela, ataviada en un par de jeans y un suéter gris y con el cabello recogido. "Tú tratas de hacer que la música pase a través de ti, tú tienes que estar brillante y transparente para que (la música) fluya. Tú eres un servidor de eso, tú le pertenece a eso; si lo ves al revés ... te llenas de ego".

Ritmos como bolero y son, así como destellos de latin jazz, pueden escucharse claramente en temas como "Diablo rojo" y "Tamacun".

"Mi abuelito creció con esa música y ponía mucho esa música y después mi mamá ponía esa música", indicó Gabriela, resaltando que ella y Rodrigo, con quien mantiene una relación sentimental desde hace años, crecieron escuchando música cubana.

"Aunque nosotros fuimos chicos que queríamos tocar rock y trash, esa música de todos modos la vas absorbiendo y se te va pegando. Pero no es como que de grande quieres tocar ese tipo de música", acotó. "Nosotros somos chicos rockeros".

En el tema "11:11", Rodrigo toca la guitarra "lap steel" tal como lo hizo el guitarrista de Pink Floyd David Gilmour para crear "un estilo Pink Floyd a la cubana". El director musical de Los Van Van, Samuel Formell, agrega retumbes galopantes de percusión en "Santo Domingo", mientras que su colega Tempesta sacude la batería en "Hanuman" y "Tamacun".

El disco fue un gusto personal que se dieron y que nació de las ganas de romper barreras y ser universales, agregó la rockera conocida por su singular rasgueo y golpes de guitarra.

"La música es un lenguaje tan universal. Si te quitas las fronteras de la cabeza, entonces fluye, fluye", dijo. "Nuestra inspiración es ser más universal, no ver tantas fronteras, 'Que si esto es metal, que si esto otro es cubano'. No a la globalización pero sí a la mundialización, a hacer más hermandad en general".

"Area 52", su tercer disco de estudio, sigue al disco "11:11" de 2009, en el que Rodrigo y Gabriela rinden homenaje a músicos que los han inspirado como Carlos Santana y Jimi Hendrix, Pink Floyd, el pianista de jazz Michel Camilo, el compositor de tangos Astor Piazzola, el compositor mexicano Jorge Reyes, el grupo Shakti y Le Trio Joubran.

Desde que lanzaron su primera grabación oficial, "Rodrigo y Gabriela", en el 2006, el dúo ha vendido más de 1,2 millones de discos, según su sitio web. El año pasado, tocó con la Filarmónica de Los Angeles, grabó música para la película "Piratas del Caribe: Navegando aguas misteriosas" y tocó en la Casa Blanca durante una recepción del presidente Barack Obama para su homólogo mexicano Felipe Calderón.

Si algo han aprendido con la experiencia es dejar de lado sus preferencias para permitir que la música fluya.

"Cuando tocábamos metal discutíamos mucho. Claro, teníamos 18 años", recordó. "El leguaje de la música es tal que tienes que dejarla salir, aunque de entrada no entiendas a donde va. Es como sembrar una semilla de jitomate: al día siguiente no va salir la ramita, tienes que seguir regándola, no tienes que juzgarla. Hemos entendido que así es el proceso musical ... Hemos aprendido a tener mucho respeto no mutuo, sino a la música".

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En Internet: www.rodgab.com

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E.J. Támara está en Twitter como https://twitter.com/EJTamara