El tribunal más importante de Malí se reunió el lunes para determinar el próximo paso tras la dimisión del presidente constitucionalmente elegido y del líder de un golpe de Estado, lo que dejó vacante la presidencia de esta nación del Africa occidental.

Debido a las intensas presiones internacionales, los soldados que se hicieron con el poder el 21 de marzo acordaron el fin de semana iniciar el proceso para restaurar el orden constitucional en Malí. Escondido desde el golpe, el presidente Amadou Toumani Toure reapareció el fin de semana para presentar su renuncia.

El Artículo 36 de la Constitución establece que en caso de que el presidente no pueda completar su mandato, el presidente de la asamblea nacional será presidente interino hasta que sean efectuadas nuevas elecciones.

Solamente la corte constitucional puede determinar si es aplicable el Artículo 36, y el ministro de Integración Africana de Costa de Marfil, Adama Bictogo, confirmó el lunes que el tribunal se encuentra en sesión y emitirá un fallo.

El embrollo comenzó a aclararse el fin de semana cuando Toure presentó su renuncia, invitando a los periodistas a presenciar la ceremonia en uno de los lugares en los que ha permanecido escondido desde el golpe militar. A Toure le faltaban unos meses para completar su mandato cuando los soldados amotinados asaltaron el palacio presidencial, y anunció que renunciaba por voluntad propia y por amor al país.

Una vez que la corte confirme el vacío del poder, el presidente de la asamblea nacional prestará juramento como presidente interino y encabezará el país durante la transición hasta que puedan efectuarse nuevas elecciones.