Un alud que sepultó a más de 120 soldados en una región del Himalaya, cercana a la India, puso de relieve lo que expertos describen como uno de los despliegues militares más inútiles del mundo: Dos naciones pobres enfrentadas en una disputa costosa por un punto inhabitable de montaña y hielo.

Desde el sábado en la mañana, tras la caída de una enorme masa de nieve sobre una instalación militar paquistaní, cerca del glaciar de Siachen, los equipos de socorro no han logrado rescatar a ningún sobreviviente atrapado. Ahora, son escasas las esperanzas de que incluso un reducido número de personas sea encontrada con vida.

Un equipo de expertos militares de Estados Unidos tenía previsto llegar el lunes al lugar a fin de colaborar en las acciones de rescate, dijo un funcionario estadounidense.

El equipo estadounidense fue transportado por aire desde Afganistán tras la solicitud de asistencia que presentó el ejercito paquistaní, señaló la fuente a condición de que no se le identificara porque no estaba autorizada a hacer declaraciones a la prensa.

Las fuerzas militares de Estados Unidos ayudaron a Pakistán tras el terremoto en Cachemira de 2005 y las inundaciones de 2010, acciones que Washington aprovechó para fortalecer sus vínculos con Islamabad, vitales en la lucha contra al-Qaida. La misión actual es de mucha menor escala y tiene lugar en momentos en que las relaciones están al borde de la ruptura entre ambos países.

Los soldados desaparecidos integraban el contingente militar paquistaní destacado en el glaciar de Siachen, que pertenece a la parte norte de la región de Cachemira, que se disputan Pakistán y la India. Cachemira es la principal fuente de tensión entre ambos países rivales que tienen armas atómicas y que han librado tres guerras desde 1947.