El Magic de Orlando tuvo que vencer al mejor equipo de la NBA para sacudirse la pena de haber caído ante el peor conjunto de la liga.

Dwight Howard logró 29 puntos y 18 rebotes en la derrota por 99-94 que Orlando asestó el jueves a los Bulls de Chicago para interrumpirle una racha de ocho triunfos.

Hace dos noches, el Magic había perdido 100-84 de visitante ante los Bobcats de Charlotte, que tienen la peor foja de la liga, 5-32. A pesar del revés, la marca de Chicago de 33-9 es la mejor en la Conferencia del Este.

"Intensificamos las acciones y todos tuvimos un gran juego", dijo Howard. "Creo que fue nuestra defensiva la que nos puso arriba al principio del partido. Hicimos que los rivales perdieran un par de balones, corrimos a la ofensiva y logramos canastas fáciles", apuntó.

"Tenemos que jugar este tipo de baloncesto para competir por el campeonato. No debemos recaer y jugar como en Charlotte; esperamos tener la misma intensidad como en Chicago y Miami", agregó.

Chicago superó en dos ocasiones desventajas de al menos 10 puntos y se fue arriba en el marcador 91-89 a 2:56 minutos del final con canasta de salto de Carlos Boozer tras recibir pase de Derrick Rose.

Orlando respondió con una ofensiva de 8-1 a la que dio inicio una volcada en el aire a dos manos de Howard a pase elevado de Jameere Nelson sin tiempo fuera. Ryan Anderson consiguió una canasta triple y un par de tiros libres en la remontada decisiva.

"Hubo cierta suerte", dijo el entrenador del Magic, Stan Van Gundy. "Hacia el final, teníamos dos jugadores en la cancha que no anotaban. Fue grandiosa la recuperación de rebotes ofensivos en ese lapso".

Boozer fue el máximo anotador de los Bulls con 26 tantos. Rose agregó 17 puntos y nueve asistencias, pero sólo acertó seis de 22 disparos de campo. Los Bulls fallaron varias bandejas y disparos de canastas triples al final.

"Salimos un poco lentos, caímos en un bache y no pudimos salir", afirmó Rose.

Kyle Korver, artillero designado, apenas acertó uno de siete disparos de larga distancia, incluido uno que hizo desde la esquina y el que se había quedado solo tras la caída del defensor Jason Richardson.

"Pensé que al menos tres disparos entrarían en la canasta", señaló Korver. "A veces se logra una jugada en la que uno se queda solo y se anota. Nacesito concretarlas", agregó.

Richardson consiguió 18 puntos y anotó tres canastas triples para el Magic. Orlando anotó 11 canastas de tres puntos, la mayoría al principio del encuentro.

"Estábamos moviendo bien el balón", expresó Anderson. "Lo movíamos adentro y afuera con Dwight. Dwight hizo un gran trabajo para superar la marcación personal", agregó.

En el otro encuentro de la jornada, los Suns de Phoenix vencieron en su cancha a los Mavericks de Dallas con un apretado marcador de 96-92. La victoria fue la primera de los Suns sobre los Maverics en nueve encuentros, cuatro de los cuales correspondientes a esta temporada.

Jared Dudley anotó 12 de sus 18 puntos en la remontada de su equipo en el tercer cuarto.

"La victoria fue grandiosa para nosotros", expresó Dudley. "Nosotros hemos batallado más que cualquier otro equipo contra los Mavericks, en especial en casa", agregó.

El 30 de enero, Dallas arrolló de visitante por 122-99 a Phoenix.

Grant Hill logró 10 de sus 15 puntos en la segunda mitad para Phoenix, pero falló dos tiros libres a 15,4 segundos del final.

Dallas tuvo dos oportunidades posteriores, pero Rodrique Beauboi falló una canasta de bandeja y no acertó un disparo de salto desde 5,49 metros (18 pies) al timbrazo del término del encuentro.

"No siempre se va a lograr que los astros del equipo anoten al final porque atraen mucha atención", dijo el entrenador de los Mavericks, Rick Carlisle, en su explicación de la última jugada.